CRÓNICAS INDOCHINAS 2: “Los que se ríen, se ríen mucho; los que no se ríen, no se ríen nada” Primeras pinceladas de Tailandia: Bangkok y Ayutthaya

Llego a Bangkok y partimos rápidamente hacia Ayutthaya, ciudad que se encuentra a una hora y media de Bangkok. De la capital tailandesa sólo puedo precisar que me sorprendió muchísimo la tecnología de vanguardia de sus trenes e infraestructuras y, por otra parte, las manifestaciones pacíficas organizadas por un sector del pueblo que reclama una verdadera democracia, bajo la consigna “Reform Thailand”.

Ya en Ayyuthaya nos hospedamos en un hostel llamado Tony´s Place, que era realmente maravilloso, construido en madera y con una delicada minuciosidad en la decoración. Lo mejor: las habitaciones para dos personas costaban tan sólo 250 baths (8 dólares).

Alquilamos bicicletas (40 baths por todo el día) y recorrimos los templos en honor a Buda y las ruinas de construcciones de gran antigüedad, mientras contemplábamos cómo los elefantes transitaban pintorescamente por las veredas de las regiones cercanas a los templos de culto.

DSC00944El clima es caluroso y la humedad se siente en todo momento, aunque no resulta extenuante ni nos impide pasear todo el día en bicicleta y caminar durante la jornada entera. Bebemos mucha agua y durante la comida nunca falta la sopa thai con pollo o cerdo, o algún arroz frito con verduras. Realmente se come muy bien y a precios muy económicos (75 baths – 2,5 dólares, con bebida incluida).

Gente en TailandiaRespecto a la gente, hemos intercambiado impresiones entre nosotros y todos tenemos prácticamente el mismo parecer: no son excesivamente amables, tampoco son desagradables, ni siquiera son pesados intentando obtener beneficios del turista; simplemente continúan su vida sin que les resulte muy relevante la presencia extranjera, lo que me parece a mí un carácter muy digno.

Dani los ha definido con precisión: “Los que se ríen, se ríen mucho; los que no se ríen, no se ríen nada”.

Niño sonriendoTambién hemos notado, hasta este momento, que la población en estas zonas parece vivir con solvencia económica y no hemos percibido casos de indigencia o miseria extrema; por el contrario, nos ha llamado mucho la atención que los autos que circulan tendrán un promedio de antigüedad de diez años y son de gamas medio-altas, y la población parece tener a su alcance y manejo la tecnología más reciente.

Continuaremos nuestro viaje hacia el norte, más precisamente a la ciudad de Sukhotai, donde esperamos poder seguir relatando nuestras experiencias e impresiones de un mundo bastante novedoso para nosotros y que ustedes nos sigan acompañando.

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