¿Por qué Nowhere? Daniel Pastor

Esta historia empieza en la parte de atrás de una camioneta que traquetea sobre un camino de tierra al norte de Tailandia. Pero en realidad no empezó ahí, sino antes, junto a una hoguera en un poblado pigmeo al sur de Camerún. O a lo mejor fue en una taberna de un pueblo de Michoacán. Cuando me pongo a pensar me doy cuenta de que no sabría decir el momento exacto en el que la idea de Nowhere empezó a formar parte de mi mente. Y es que probablemente no sea una idea concreta, ni empezara en un momento concreto.

Viajar alarga la vida, porque las experiencias durante el viaje se comprimen en el tiempo. Nowhere son todas esas experiencias. Todas esas cosas, buenas y malas, alegres y tristes, pero siempre intensas, que se viven cuando viajas y que te transforman para siempre.

Nowhere es caminar durante horas entre rocas afiladas para llegar hasta el cono de un volcán, y luego tener ganas de subir corriendo aunque las piernas te den calambres. Es compartir una botella de ron en lo alto de un pico a 5000 metros de altura. Jugar con una versión andina y en miniatura de Vito Corleone a lanzar lapiceros, o a los dados con unos desconocidos que te acogen cuando te has perdido. Nowhere es pasar una noche con gente con la que no compartes ningún idioma y sentir que hay más complicidad que con tu vecino. Nowhere es una ducha fría a las 6 de la mañana y a 2 grados bajo cero. Dormir en el baño de una estación de autobuses en el medio de la nada. Comer arroz con pollo durante días y sentirte afortunado porque no sea solo arroz.

Nowhere también es tener que decir adiós muchas veces a un ser querido. Es ver cómo alguien que no tiene nada, prefiere compartir esa nada que quedársela para él. Nowhere es ver como un niño muere porque llegar a un hospital es más complicado para su madre que aceptar la pérdida de su hijo. Nowhere es intentar entender esto. Es empujar un coche durante horas por la noche y bajo la lluvia para sacarlo del barro porque no lo consigues entender. Darte cuenta, aunque no lo entiendas, de que no lo puedes evitar. Nowhere es querer seguir intentándolo a pesar de todo.

Nowhere es para mí todo eso y mucho más. Es intuir que no sería el mismo que soy ahora si nunca hubiera viajado. Es, en resumen, darme cuenta de que no tengo nada, pero querer compartir esa nada.