¿Por qué NoWHere?: Josefina

Me es difícil situar espacio-temporalmente ese medio día – más bien media tarde – en la que me encontré con David en un bar cerca de la Facultad de Ciencias Sociales, por el barrio de Constitución. Mi amigo uruguayo andaba de visita por Buenos Aires. Me llamaba para compartir un rato y un almuerzo, pero sobre todo, para contarme sobre una idea, un proyecto.

– “Queremos que otros tengan la oportunidad de viajar y vivir el viaje como pudimos hacerlo nosotros”, me compartió, una vez terminadas las empanadas de jamón y queso y las conversaciones sobre política.

El “nosotros” era vasto. David, Daniel y yo nos conocimos de viaje, en el marco de la Ruta Inka, un programa cultural organizado por una fundación basada Perú. Esa experiencia nos marcó de tal manera que 7 años después la amistad y los recuerdos de todo lo vivido seguían intactos. La idea del proyecto de David y Dani me pareció tan increíble como utópica. ¿Cómo ibamos a hacer un grupo de 4 personas, viviendo en dos continentes diferentes, para concretar la idea de ofrecer viajes culturales? Dije que sí.

De a poco, con esfuerzo, coordinación, insistencia, investigación y encuentros casi por casualidad, casi por destino, fue tomando forma Nowhere. Estar en ningún lado, viajar sin destino ni certezas, para poder estar realmente presente, en cada encuentro, en cada nuevo lugar visitado. Viajar para mí siempre fue una experiencia de transformación profunda. Creo que el hombre es naturalmente una especie nómade, la cual se fue auto-domesticando. No podemos conocernos realmente si no tomamos la decisión de enfrentar lo desconocido, lo oculto, lo “otro”.

El viaje es, pensándolo así, una forma de vivir y transitar la vida. No es necesario alejarse mucho; si es necesario no perder la capacidad de sorprendernos y observar, conocer desde nuevas perspectivas. Viajar transforma porque nos encuentra alejados de nuestros lugares cómodos y familiares, donde creemos conocer nuestras fortalezas y debilidades, nuestros límites y potencialidades. Salir de ahí, de ese espacio,  aunque sea de manera breve, nos expone, y a veces parece más complicado de lo que realmente es. Pero viajar es realmente, simplemente, exactamente igual a vivir. Es el recuerdo de que todo muta permanentemente, incluso nosotros mismos. Es la posibilidad de reencontrarnos con la humanidad del otro y, por lo tanto, la nuestra también. Es la potencialidad de encontrarnos siendo quienes queremos ser, de construir oportunidades y mundos como los que soñamos. Viajar es infinito. Y mucho más sencillo de lo que pensamos.

¿Por qué Nowhere? Para poder ser parte de un proyecto que nació del viaje, y que comparte la ilusión de abrir la posibilidad y el camino para acompañar a otros a vivir viajando. Para seguir viajando y transformando.